¿Cómo eliminar la condensación en ventanas dobles desde dentro?

Encontrarse con una neblina persistente entre los cristales de una ventana de doble acristalamiento es una de las frustraciones más comunes en el mantenimiento del hogar, ya que suele interpretarse como la necesidad inmediata de sustituir toda la unidad. Sin embargo, desde una perspectiva de mantenimiento sostenible, es posible intervenir la cámara de aire para eliminar la humedad atrapada y restaurar la visibilidad sin desechar los materiales, utilizando un método de microventilación controlada que equilibra la presión térmica y elimina el vapor de agua residual.

Materiales y condiciones previas

  1. Localización de los puntos de perforación

    Para crear un flujo de aire que evacue la humedad, es necesario realizar dos pequeñas perforaciones en el vidrio interior (el que da hacia la habitación). Debes identificar las esquinas opuestas para maximizar el recorrido del aire: una perforación en la esquina superior y otra en la esquina inferior opuesta. Esto permite que el aire seco recorra toda la superficie interna de la cámara.

    Distancia recomendada: 2 cm desde el marco lateral y 2 cm desde el marco superior/inferior.
  2. Perforación técnica del vidrio interior

    Utiliza el taladro a bajas revoluciones y sin ejercer presión excesiva. Es fundamental mantener la broca lubricada con una gota de agua o aceite ligero para evitar el sobrecalentamiento y la rotura del cristal. Solo debes perforar la primera hoja de vidrio hasta alcanzar la cámara de aire intermedia (el espacio vacío entre ambos cristales).

    Velocidad de rotación: Baja (300-500 RPM)
    Presión: Mínima, dejando que la broca trabaje por abrasión.
  3. Lavado de la cámara con agente desecante

    Si la condensación ha dejado manchas blanquecinas (depósitos de calcio o magnesio), introduce una pequeña cantidad de alcohol isopropílico a través del orificio superior mediante una jeringuilla. El alcohol se mezclará con el agua condensada y facilitará su evaporación rápida, además de limpiar las superficies internas. Mueve suavemente la ventana o usa el aire comprimido para distribuir el líquido.

    Mezcla sugerida: 10 ml de alcohol isopropílico puro por cada m2 de vidrio.
  4. Secado forzado y deshumidificación

    Aplica aire de forma constante a través de uno de los orificios. El uso de un secador de pelo en modo aire frío es ideal para no generar choques térmicos que puedan fracturar el vidrio. Verás cómo la neblina desaparece a medida que el aire saturado es expulsado por el segundo orificio. Este proceso puede tardar entre 20 y 40 minutos dependiendo del tamaño de la ventana.

    Configuración: Aire frío o tibio (nunca caliente).
    Tiempo: Continuar hasta que no haya rastro visual de humedad.
  5. Instalación de válvulas de ventilación

    En lugar de sellar los agujeros herméticamente (lo que causaría que la condensación regrese en pocos meses), instala micro-tapones de ventilación. Estos dispositivos permiten que la cámara "respire" y se adapte a los cambios de presión barométrica, impidiendo la entrada de polvo pero permitiendo la salida de cualquier nueva humedad que pueda filtrarse por el sello original dañado.

    Opcional: Introducir unos granos de gel de sílice antes de colocar el tapón inferior.

Ejemplo Práctico

Estado Inicial Intervención Técnica Resultado Esperado
Ventana con "efecto niebla" permanente entre cristales; pérdida de aislamiento térmico. Perforación diagonal, lavado con alcohol isopropílico y secado por flujo de aire. Cristal totalmente transparente y recuperación de la visibilidad en 60 minutos.
Presencia de gotas de agua líquida en el fondo de la cámara de aire. Extracción de agua con cánula y aplicación de aire seco forzado. Eliminación del riesgo de formación de moho y prevención de corrosión en marcos de aluminio.
Fallo del sellado perimetral por antigüedad. Instalación de micro-válvulas para ventilación pasiva permanente. Control de la humedad a largo plazo sin necesidad de sustituir el acristalamiento.

Con este procedimiento técnico, consigues extender la vida útil de tus cerramientos de manera sostenible, evitando el desperdicio de materiales industriales y resolviendo el problema estético y funcional sin el uso de selladores químicos agresivos que suelen fallar con los cambios de temperatura.

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