Enfrentarse a una lavavajillas que no drena el agua es una situación frustrante y común. Antes de recurrir a soluciones costosas o productos químicos agresivos, esta guía te ofrece un método práctico, no invasivo y respetuoso con el medio ambiente para desatascar el tubo de desagüe, prolongando la vida útil de tu electrodoméstico y salvaguardando tu salud.
Antes de manipular cualquier electrodoméstico, la seguridad es primordial. Desconecta completamente la lavavajillas de la corriente eléctrica para evitar cualquier riesgo. Coloca toallas viejas o paños alrededor de la base del aparato para absorber posibles derrames de agua durante el proceso.
Asegúrate de tener un cubo o bandeja a mano en caso de que necesites drenar agua estancada.
La mayoría de las obstrucciones comienzan en los filtros de la lavavajillas. Retira las cestas inferiores, los brazos aspersores y, con mucho cuidado, todos los componentes del filtro. Estos suelen estar compuestos por varias piezas que se desenroscan o se quitan con un simple giro.
Limpia cada pieza bajo el grifo con agua caliente, utilizando un cepillo suave si es necesario para eliminar restos de comida, grasa y otros sedimentos. Inspecciona el sumidero (el orificio de drenaje en el fondo de la lavavajillas) en busca de cualquier objeto o residuo grande visible que pueda estar obstruyendo el paso.
Una vez que los filtros estén limpios y el sumidero despejado de residuos visibles, aplica nuestra solución desatascadora natural directamente en el orificio de drenaje de la lavavajillas. La combinación de bicarbonato y vinagre genera una reacción efervescente que ayuda a desprender acumulaciones de grasa y restos orgánicos.
1/2 taza (aprox. 100g) de bicarbonato de sodio
1 taza (aprox. 250ml) de vinagre blanco
Verter primero el bicarbonato, luego el vinagre.
Dejar actuar por 15-30 minutos.
Pasado el tiempo de acción del bicarbonato y el vinagre, es momento de enjuagar la obstrucción. El agua caliente ayudará a arrastrar los residuos disueltos y a verificar si el problema se ha resuelto.
4-6 tazas de agua muy caliente (no hirviendo, para evitar posibles daños a componentes plásticos)
Verter el agua lentamente en el desagüe de la lavavajillas.
Observar si el agua drena con normalidad.
Si después de los pasos anteriores el agua aún no drena correctamente, la obstrucción podría estar en el tubo de desagüe que conecta la lavavajillas con el sifón del fregadero o la tubería principal. Este paso requiere un poco más de manipulación.
Con la lavavajillas aún desconectada de la corriente, localiza el tubo de desagüe en la parte trasera del aparato y en su conexión al sistema de fontanería. Generalmente, está sujeto con abrazaderas. Afloja las abrazaderas con un destornillador o alicates y retira el tubo con cuidado, teniendo un cubo cerca para recoger el agua residual. Inspecciona el interior del tubo en busca de obstrucciones sólidas o acumulaciones. Puedes intentar limpiarlo con agua a presión o, si es accesible, con un cepillo flexible.
Desconectar el tubo de desagüe:
1. Ubicar el punto de conexión en la parte trasera de la lavavajillas.
2. Aflojar la abrazadera (tornillo o resorte) con un destornillador o alicates.
3. Retirar el tubo con un movimiento de torsión suave, con un cubo debajo para el agua restante.
4. Repetir el proceso en el punto de conexión al sifón del fregadero.
5. Inspeccionar el tubo y limpiar cualquier residuo o acumulación.
Una vez que el tubo esté limpio o el desatascador haya hecho efecto, vuelve a conectar todas las piezas en orden inverso, asegurándote de que todas las abrazaderas estén firmes para evitar fugas. Coloca de nuevo los filtros, brazos aspersores y cestas. Conecta la lavavajillas a la corriente eléctrica y ejecuta un ciclo de lavado corto sin vajilla.
Observa con atención si el agua se drena de manera eficiente y completa al finalizar el ciclo. Si es así, ¡has logrado desatascar tu lavavajillas!
| Situación Inicial | Pasos Aplicados | Resultado Esperado |
|---|---|---|
| La lavavajillas no drena completamente el agua, dejando residuos y un charco al fondo después de cada ciclo. El indicador de drenaje lento o agua estancada es persistente, sugiriendo una obstrucción acumulada de grasa y pequeñas partículas de comida en el sistema de drenaje. |
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El agua se drena de forma rápida y completa al finalizar el ciclo de prueba. La lavavajillas ya no presenta charcos internos ni olores desagradables. El sistema de drenaje funciona con normalidad, sin ruidos anómalos, indicando que la obstrucción ha sido eliminada por completo. |
Con este método integral, resuelves el problema del desatasco de tu lavavajillas utilizando soluciones domésticas y no tóxicas, protegiendo tu salud, el medio ambiente y asegurando un funcionamiento óptimo y duradero de tu electrodoméstico.